Altos mandos militares estadounidenses se encuentran en la fase final de revisión de una investigación interna sobre el bombardeo mortal de la escuela primaria de niñas de Minab en Irán el 28 de febrero, el primer día de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, y se preparan para remitir sus resultados al Congreso, según una persona familiarizada con el proceso citada por NBC News.
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), responsable de la investigación, ya concluyó el informe, pero los legisladores con supervisión sobre el Pentágono aún no han recibido detalles ni un calendario claro para acceder a sus conclusiones.
Hallazgos preliminares indicaron que una munición estadounidense fue la responsable del impacto, en una zona que ya estaba siendo atacada por las fuerzas del país norteamericano. Un video geolocalizado por NBC News mostraba además lo que, según expertos, parecía ser un misil Tomahawk estadounidense impactando en un complejo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, ubicado junto al centro educativo.
En el Capitolio y en el propio Pentágono crece la preocupación de que el Gobierno de Donald Trump clasifique la investigación y la mantenga fuera del alcance del público, señalaron cuatro funcionarios del Congreso y la misma fuente.
Uno de los informantes expresó su preocupación de que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, “clasifique el informe y evite que se conozca”. Por su parte, varios senadores demócratas consideran prácticamente inevitable que el documento sea declarado secreto.
“En la guerra se cometen errores”
Consultado el miércoles si asumiría responsabilidades y si hará rendir cuentas a alguien de su Administración por el ataque, Trump respondió que “en la guerra se cometen errores; la guerra es terrible”, añadiendo que el caso sigue bajo investigación.
Asimismo, un portavoz del Pentágono insistió en que el asunto continúa bajo análisis, mientras el CENTCOM, en un testimonio previo ante el Congreso, se comprometió a actuar con “plena transparencia” una vez concluido el trabajo.
El ataque contra la escuela primaria dejó 168 personas muertas, en su mayoría niñas y los congresistas llevan meses presionando al Departamento de Guerra para obtener información, lo que ha alimentado las sospechas de que la Administración podría intentar evitar su divulgación.
En una carta enviada en marzo a Hegseth, 120 demócratas pidieron aclarar, entre otros puntos, qué papel habría jugado la inteligencia artificial en la selección de objetivos en Irán, si sistemas como Maven Smart System se utilizaron para ubicar la escuela como blanco, y en ese caso, si hubo verificación humana previa.